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Zona de Promesas (priv. Nathaniel)

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Zona de Promesas (priv. Nathaniel)

Mensaje por Invitado el Lun Mar 07, 2016 8:29 pm

Había algo funcionando mal con aquel profesor, a pesar de ser un ángel, el reprimir aquellas emociones humanas le era imposible, y es que llevaba tanto tiempo entre los humanos que le costaba recordar que no era uno de ellos, se sentía impregnado en su olor, en su esencia, sentía que había adoptado hasta sus debilidades, algo muy curioso por cierto, podía sentir como dentro de él había algo creciendo, devorando lo que podía considerar su verdadero “yo” ¿Qué tanto del real ángel, corrijo, qué tanto del arcángel original quedaría dentro de aquel sencillo cuerpo? Era un juego oscuro aquel que estaba jugando,  era un juego turbio, y ahora necesitaba confrontar a uno de los que suscitaban en su ser aquellas emociones mezcladas, aquel ser que originaba una de sus más grandes iras, su furia, su propia cólera.

Muchas cosas habían quedado inconclusas el día que ocurrió el evento de las torres, aquel día junto a su queridísima Alice habría defendido con éxito aquella torre –la torre que Bernkastel les habría destinado –de otros colegas profesores, de otros seres igual de monstruosos que ellos dos, muchas cosas habían pasado en poco tiempo, una majestuosa muestra de poder por parte de ambos bandos, pero fue la presencia de alguien, de un “algo” en realidad lo que llevo a que este profesor sencillamente empezase a perder el horizonte que se había fijado ¿Qué tan útil seria en los planes de esa joven si seguía sintiéndose como un perro rabioso? Necesitaba eliminar aquella molestia, aquella espina, debía confrontar a Nathaniel.

“¿Qué tan cruel podemos llegar a ser pequeño humano? ¿Qué tan triste podemos estar? Envenenamos lo que tocamos y herimos lo que amamos ¿Qué tan cruel podemos ser? La vida es tan cruel que podemos ser reparados por la misma persona que nos hiere ¿Qué tanto podemos resistir? Al final no quedara más que ceniza en nuestras bocas y la idea de que aquel sabor amargo nos gobierne, es una de las torturas más grandes que se pueden experimentar. ¿Te das cuenta de que envenenas lo que tocas? Espero entiendas que tu camino es seguir solo, solo tú y nadie más”


Un coctel de emociones, eso era lo que aquel ángel representaba al momento que llego al templo en las afueras de la isla, consideraba que sería un buen lugar donde combatir, no mucha gente iba a aquel lugar, la religión sencillamente se dejaba de lado en lugares así, el misticismo había cedido a la modernización de aquella orbe, en estos momentos aquel lugar era no más que un santuario a la fe, a la esperanza, así como a la soledad e inclusive a la locura ¿Cuántas personas se habrían quitado la vida en aquellos bosques que lo rodeaban? ¿Cuánta gente habría encontrado el peor de los finales de la mano de aquella “santa” zona? Sí, aquella dualidad definitivamente le atraía, y era esa dualidad la que haría aquel lugar una buena zona donde luchar, un lugar donde expiar aquellos sentimientos impropios. Una zona de promesas.

-¿Qué tan cruel podemos ser? –
Se escuchó decir a si mismo al tiempo que alzaba su vista al firmamento, estaba nublado y pronto estallaría una lluvia que se encargaría de limpiar el aire, el ambiente, decantando con sus finas gotas las partículas en suspensión, el polvo más que nada. Después de ello el aire seria puro. Luego de esto su corazón se hallaría más puro, o más corrompido ¿Habría perdón para lo que estaba a punto de hacer? Solo alguien sería capaz de juzgarlo, solo alguien podía juzgarlo, y mientras no estuviese frente a dicho ser… no tendría que preocuparse. Por un pequeño momento recordó algo “Nadie puede elegir su destino. Un rey puede mover a un hombre, un padre reclamar a un hijo, pero no olvides que aunque aquellos que te mueven sean reyes o sean hombres con poder, tu eres el único responsable de tu alma. Cuando comparezcas ante Dios no puedes decir que otros fueron dueños de tus actos, o que la virtud no era oportuna en aquel momento. Eso no es suficiente”, esperaba que fuese así, y que la lucha contra un demonio justificara el posible quiebre de su alma.
-Muy bien demonio, te estoy esperando.
Leer:

Para que queden claras las reglas del juego, este es un tema en donde no es válida la regla de “no muerte” a otro user, o sea puede haber daño real o muerte, acordado esto por Nath y yo, Okarín, en la Chat Box, para ser más “caballeros” se ha acordado a su vez la funcionalidad de un “K.O técnico”.




Última edición por Okarín el Jue Mayo 19, 2016 8:19 pm, editado 2 veces

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Re: Zona de Promesas (priv. Nathaniel)

Mensaje por Invitado el Mar Mar 15, 2016 2:27 am

-Subestimarle , un sentimiento que Nathaniel comúnmente sentía por parte de la Academia de Legacy , pensar que fuera de monstruosa fuerza , se trataba de un hombre bruto que solo golpeaba sin pensar y actuaba como un héroe , bajo las ordenes de los demás , que solo pensaba en hacerse el héroe y golpear al otro , Nathaniel se consideraba más bien un genio en varios ámbitos , en la física , en la cocina y en el combate , siendo quizás la más exagerada la cocina , el simple  hecho de haber sido colocado como un profesor de defensa personal ya era bastante insultante , solo había sido valorada su fuerza para este ámbito o quizás su destreza en combate cuerpo a cuerpo , insultante , era el único adjetivo que se le ocurrió en el momento en el que fue designado para este trabajo , lastimosamente necesitaba el trabajo y se tuvo que resignar en ese momento y ser conocido como “el profesor de la fuerza” por el resto de sus días en Legacy -

-la anteriormente titilante cordura del demonio por fin había sido estabilizada , Nathaniel más lúcido que nunca en estos momentos , gracias a cierto “ángel” que se había encargado de ayudarle a lidiar con esto , el cuerpo del demonio ya se encontraba en buena condición , no había ninguna razón para negarse a la petición del maestro Okarin y aunque esta había llegado de manera abrupta apenas esta mañana , no había nada más que hacer , era ir o dejar el asunto sin responder y un aire de superioridad en un sujeto que le había causado molestias anteriormente y a sabiendas que este  estaba en el bando del enemigo , se debían tomar medidas para rápidamente interceptarle y silenciarle  , tras pensar todo esto se dirigió rápidamente al lugar donde habían quedado Nathaniel llevaba puesto en esta ocasión una gabardina negra , en una coincidente antítesis con la usual vestimenta de Okarin , acompañada de una camisa roja , estas ropas no estaban porque si , ropa resistente y fuerte para cualquier propósito-

-las personalidades de ambos eran un tanto similares , arrogantes por naturaleza y por lo que había visto en el rascacielos , protectores pasionales , no se le daba para nada bien cazar a un enemigo , pero era necesario para un caso como este , la guardia del enemigo estaba arriba , esto sería mejor para el que intentar cazarlo por sorpresa , manchando su orgullo y volviendo a poner al filo su cordura , o esperar a ser cazado y asesinado por aquel habilidoso pistolero … ninguna de las opciones le sonaba bien , ya no era el momento de hacerse para atrás , ya estaba allí , cada escalón se sentía más y más pesado , ningún artilugio en su poder , ninguna de sus armas , sería más flexible sin llevar nada , deteniéndose a pesar en cada aspecto , que si el viento influiría en algo , incluso si algún aroma podría dar un indicio a unos explosivos o una especie de magia que lo esté llevando a una trampa , preparada por su contrincante , deteniéndose a pocos metros de la figura del ángel, tragando saliva segundos después , se contuvo unos momentos acercando su mano para saludarle , extendió el brazo completamente , sin mantener ninguna postura defensiva solo quería empezar este combate que ya de por sí , se vería como un despropósito en otras circunstancias , y en estas saludar se vería como un despropósito más , pero por respeto a su oponente , decidiría saludarle de manera respetuosa , aunque fuese por última vez-

Okarin .. Buenas Noches.
Lamento no encontrarnos en otras circunstancias... ¿Acabamos con esto en buenos términos?

-sonrió amablemente , sin una pizca de mala intención , como nunca lo hubiera hecho otro demonio e los que se conocían en este mundo , pensando claramente mientras se inclinaba a saludarlo, “La nobleza obliga , los dioses obligan , los reyes obligan y nosotros nos obligamos” palabras que le había dicho su padrastro , el simple pensamiento de que nosotros teníamos que sucumbir ante la gente solo porque nos obligábamos , que la muerte era un peor destino que la obediencia , que la esclavitud era preferible si es que así había orden , que la paz era la excusa para la obediencia ciega – No .. –susurro para sí mismo, el creía en otras cosas, el simple hecho de estar contento consigo mismo era suficiente para caminar hasta el fin del mundo, cerró los ojos apartando el brazo – Lamento mucho lo que te voy a hacer... –dijo crujiendo sus puños y clavando sus brillantes ojos verdes encima de el-

Leer:

De raza: posesión demoniaca de baja frecuencia De clase: Súper fuerza Personal: Ultra-resistencia

▲Habilidad de adquisición: Absorción de Magia

▲poderes:
Recubrimiento: capa de armadura de color negro , ultra-resistente a ataques de naturaleza magia , a travez de la cual se absorbe la magia de tipo anima que vulnera en este (magia elemental) , este recubrimiento puede cambiar de forma para apoyarse en la física y generar ataques incendiarios ademas de defensa adicional a ataques físicos o de entorno y explusion de energía poco precisa como ataques a distancia-

Capra-Demon: Posesión demoniaca intensa sobre Nathaniel , creo las manos de demonio gigantes e invisibles a su alrededor (solo dos) con la capacidad de causar fracturas en el aire e incluso terremotos , esta posesión además de esto causa vulnerabilidad ante los ataques mágicos a Nathaniel , no obstante la resistencia física aumenta drásticamente , esto altera la personalidad e Nathaniel , dejando a “Capra” al control . El factor regeneración de Nathaniel se vuelve drásticamente mas alto , no obstante esto comsume cantidad anormales de energía , dejando totalmente seco si se hace un uso excesivo de esta habilidad , siendo incapz de recuperarse en varios días-

Bendicion Axilus : Bendicion divina sobre Nathaniel que cambia el esquema de habilidades de estos , una energía mágica rebosante energiza su cuerpo en su totalidad , esta bendición no puede ser inducida por el usuario se causa por fuerzas ajenas a este , demás de causarle invulnerabilidad a la magia de lux y elemental , aumenta su velocidad extremadamente , volviéndolo una espcie de catalizador de energía , extremadamente vulnerable a ataques físicos y oscuros que recaigan sobre el , la fuerza de Nathaniel se corta a la mitad de su fuerza normal , no obstante el factor regeneración de este aumenta levemente , siéndolo capaz de concentrar energía para reponerse de daños moderados.



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Re: Zona de Promesas (priv. Nathaniel)

Mensaje por Invitado el Sáb Mar 26, 2016 1:17 am

Aquello que iba a suceder… Sí, porque para bien o mal sucedería sin que nadie pudiese impedirlo, ningún ser sobre la faz de aquel solitario mundo podría interponerse entre ellos, dos gladiadores que se aproximaban cada vez más a su encuentro, como el paroxismo sin límite de los sentidos enardecidos de ambos, y aunque Okarín no era consciente de las intenciones del demonio, de Nathaniel, esperaba que fuesen parecidas a las de él, de esa forma, nadie se contendría en aquel lugar, no habrían limites, solo serían ellos dos en sus verdaderas formas, ellos dos como las fuerzas que estaban destinadas a contraponerse, desde el inicio hasta el fin de aquello que se podía clasificar como existencia, aquella lucha que existía desde que el mundo era mundo, y no es que Okarín creyese que podía derrotarle con facilidad, no, por el contrario, un miedo arrasador se generaba en él, haciéndolo temer por lo que podía calificar como “su vida”, pues sabía muy bien que su adversario era un monstruo al igual que él, un ser que vivía en las tinieblas, donde solo los monstruos sobreviven, sí, aunque quizás este no fuese capaz de demostrarlo, respetaba a su adversario justamente por significar lo opuesto a sí mismo, él era un tirador, Nathaniel era un luchador, un demonio, un ángel, cielo, infierno, luz, oscuridad, blanco, negro, vida y muerte, aunque en ese último caso era difícil asegurar quien sería la vida y quien la muerte… Aunque aquel maestro de botánica pensaba que él mismo serviría para lo segundo.

Pero ¿Qué tanto podía odiar a aquel demonio? ¿Lo odiaba en realidad? El quiebre dentro de aquel profesor era tal que hasta para mí que se supone debería saber todo bajo la vida de este insignificante “ser” llamado “Okarín” me cuesta trabajo poder entrever sus intenciones, sus pensamientos, hasta la más mínima frivolidad de su carácter, de su temple. Por eso, “que tanto le odiaba” se transformaba en la interrogante que podría dar respuesta a todo cuanto estaba ocurriendo, confiaba plenamente en que el mismo demonio que suscitaba tales interrogantes, le ayudara a descifrar una respuesta ¿Era realmente rabia? Eran demasiados los conflictos internos de aquel níveo ser. Su bata blanca lucia impecable, de un blanco más blanco que la nieve que caía del cielo en invierno, más blanco que el fulgor más potente que él mismo pudiese producir, sus pantalones típicos y sus amadas pantuflas, su posesión más valiosa luego de su vida, no eran las mejores ropas para un combate, pero Okarín llevaba años, decenios, centurias peleando con ropa inconveniente para la batalla… vestirse apropiadamente en aquel lugar, no serviría de nada.

Pero la duda se acrecentaba, no solo por si su adversario se presentaría –puesto que este con facilidad podría rechazar la petición del profesor de biología y botánica, después de todo, el llamamiento a Nathaniel había sido apresurado, bastante apresurado, lo suficiente como para que cualquier persona digna lo rechazase por aquella forma vulgar de haber sido planteado –sino también porque no sabía si se hallaba completamente listo para encontrar las respuestas que le faltaban en aquel demonio, respuestas que probablemente llegarían, solo… probablemente. Su cuerpo se hallaba listo, sus ser completo se disponía a entablar combate, cada una de sus células lo estaban, lo ansiaban, cada pequeña partícula que componía aquel cuerpo pedía a gritos que empezaran.

“Ahora, ahora, ya, empieza, inténtalo, adelante, muévete, tu puedes, sé que puedes, adelante hazlo quiero que lo hagas, inténtalo, no es tan difícil, sabes que no es difícil intenta dar un paso, mueve los dedos, suelta las tenciones, necesitas estas calmado, estás listo aun sin que sepas que lo estas así que adelante, ya, empieza a moverte, no te detengas, controla tu corazón, si es que tienes un corazón solo contrólalo, recuerda que somos luz, somos luz, somos más que luz, somos energía, somos y seremos energía, no seremos más ni menos, adelante, quiero que lo hagas, quiero que te liberes de esto que te está carcomiendo, adelante ¡Muévete! ¡Habla! Has algo mierda, has algo para liberarte, aun si tienes que quebrantar tu propósito, necesito que hallemos el balance”

Escucho su voz y de inmediato cada sinsentido en su pensar se deshizo, se esfumo, se desvaneció, volviéndose no más que humo difundiéndose, perdiéndose en la inmensidad del infinito. –Buenas noches Nathaniel –Musitó Okarín tranquilo, ya nada podía perturbarlo –No, yo lo lamento, no poder pedirte esto de otra forma, hacerlo de forma más sencilla, o más limpia, quizás con alguien que pudiese mediar, pero creo que tanto tú como yo necesitamos esto… Y sí, en buenos términos, espero que al menos esta vez, tanto tú como yo, y más yo que tú, podamos hacer esto de forma limpia –Señaló con una sonrisa nostálgica, estaba siendo sincero como nunca lo era, como era incapaz de serlo, y era porque a pesar de todo cuanto había pasado e iba a pasar, sabía muy en su interior que ambos se verían obligados a estas situaciones por siempre y para siempre, como dos fuerzas que contrarias luchando eternamente por anularse. –Sí, lamento mucho lo que vamos a hacer –Señaló al tiempo que de su cuerpo parecían desprenderse relámpagos hacia el cielo, atravesándolo de lado a lado –Pero es necesario que lo hagamos, mi muy querido enemigo –No estaba inseguro, ya no tenía miedo, ya no había nada que lo nublase, era momento de dejarse tragar por el máximo de aquel encuentro. Y así como sus ojos buscaban a Nathaniel como un cazador mirando a su presa, el demonio procedía de forma similar. La lluvia empezó a caer y junto a ella se podía escuchar aquel coro alado, sí, aquella melodía...

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Re: Zona de Promesas (priv. Nathaniel)

Mensaje por Invitado el Miér Mar 30, 2016 2:55 am


-Los opuestos no eran tan solo simples cosas como las razas o el estilo de lucha cada uno, esto se podía llevar a un nivel incluso más conceptual , creencias , opiniones , debilidades , fortalezas , la tensión en el aire era inevitable , pero al mismo tiempo se sentía como el raro encuentro de dos amigos que no había quedado en buenos términos ¿todo podría acabar tan fácilmente como darse una paliza mutua e ir a casa? ¿Seguir hablándose como antes de todo lo ocurrido?.. No había ocurrido nada entre ellos , ni siquiera un saludo amigable , pero.. ¿Acaso ya era imposible que eso sucediese , no conocía la fuerza que podía haber emanado de Okarin , pese a que en el rascacielos solo se le vio defenderse y evadir , atacar ocasionalmente , manteniendo a salvo a Alice , realmente eran tan diferentes , ambos buscaban salvar a Alice de una forma u otra , un punzante fastidio se hizo ver en su expresión ¿eran celos? Vaya tontería .. Tener celos de la mujer que decidió abandonarlo , vaya tontería , casi se ríe delante de su rival , decidió calmarse y avanzar unos cuantos metros delante de el- Vaya .. No pareces tan mal sujeto para apoyar a una bruja como .. Bueno ella… No hablemos de eso ¿vale?

-Soltó una risa burlona luego de expresar palabras tan carentes de sentido en ese instante , mientras se veía a si mismo reflejado en los ojos de Okarin , ninguno realmente parecía estar preparado en ese momento para pelear ni mucho menos asesinar al otro , pero las intenciones de ambos eran muy claras , era casi como dos personas que habían sido forzadas a matarse el uno al otro , no por otras personas , sino por la conciencia de cada una , la idea de que Okarin pudiese sentir un ligero grado e arrepentimiento por el hecho de acabar con la vida del demonio , le lleno de calma por unos instantes , quizás si aún teníamos a una persona con un ligero sentido de la justicia , no todo estaría perdido para Legacy si es que Bernskastel tomaba el control , pese a que un había que darle el beneficio de la duda al hombre de la bata blanca , sujeto su pecho mientras estos pensamientos pasaban por su cabeza , no , pese a su intención de regresar a Okarin a su versión del lado correcto junto con Alice , este refunfuño con una leve sonrisa , su cuerpo se llenó de un oscuro recubrimiento , este recorrió cada fibra de su cuerpo , excepto por el rostro y su cabello , dejando su rostro expuesto , sus ojos verdes brillaron más fuerte que nunca , su determinación iba incrementándose a cada segundo que pasaba , como si un temporizador invisible avanzara , cada segundo mas lento que el anterior -

- De verdad estaba determinado a vencer , no se iba a dejar enternecer en ese momento , realmente era lo correcto ir con un intensión asesina hacia Okarin , no era tiempo de plantearse ese tipo de estupideces , su oponente no dudaría y el demonio mucho menos , Capra susurraba en su cabeza , esa voz lo había estado persiguiendo desde que había sido invocado como servant en ese lugar , hace poco realmente , “ Joven demonio , de verdad te quiero preguntar una cosa .. ¿Podrías responderme con sinceridad? “ , Nathaniel respondió con un silencio , un vacío mental que solamente resonaba en su cabeza , sus sentido estaba concentrándose en sus manos , el recubrimiento tomaba una forma diferente que la mostrada en el rascacielos , la forma de varios cientos de placas rodeándolo , como si se tratara de un acorazado , pero , esta parecía ser más ligera que la que uso en el rascacielos , Capra volvió a preguntar “ Tomare eso como una forma tuya de actuar y simplemente hablare .. ¿De verdad pretendes renunciar a tus ideales heroicos tan infantiles? ¿Acaso asesinaras a la gente pretendías salvar? ¿Qué pasara después? ¿Iras a matar a Alice? “Nathaniel trago saliva con fuerza mientras por debajo de sus puños se acumulaba energía, energía que lo recorría de pies a cabeza esperando a que Capra se callara “¿Pretendes volverte alguien como yo? ¿Por qué no simplemente guardas silencio y me dejas a mi acabar con el angelito? … Tu sabes que yo no dudare ni un segundo .. Tu parece que si lo harás “Nathaniel miro a Okarin con cierto desenfoque en sus ojos , no parecía estar realmente atentó , Capra sentencio finalmente “ haz lo que quieras … solo te quiero ver morir “ Tras haber sembrado una vez más la duda en su corazón este parecía haberse retirado finalmente , Nathaniel con los puños temblorosos ahora , se lanzó contra Okarin en una carrera hacia el primer ataque – Silencio! –grito efusivamente, fallando el puño apropósito, parecía ser un gesto de duda, no obstante las placas temblaron haciendo una onda de choque salir disparada, magnificando la fuerza ejercida en aquel puñetazo, se sentiría como ser empujado por varios pequeños tornados hechos de concreto, incluso la lluvia se manifestaba erráticamente, las gotas saliendo disparadas, creando una burbuja de aire entre los dos completamente seca por unos segundos hasta que a esta se le dio por desistir -

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Re: Zona de Promesas (priv. Nathaniel)

Mensaje por Invitado el Mar Abr 19, 2016 10:03 pm

La yuxtaposición de las cosas, en todo sucede así, no son solo interés encontrados, creo haberlo dicho antes, ahora lo volveré a decir, no para que les quede mediante la reiteración cayendo en la redundancia o en la repetición de información, tampoco es que trate de que les entre por osmosis, no quiero que crear que trato de convencerlos de aquello que deben aceptar por ustedes mismos, y es que cuesta aceptarlo, cuesta aceptar la arbitrariedad de los contrarios, lo azaroso de lo opuesto, el cómo se encuentran y el cómo de manera poética se ven obligados a confrontarse, y es que eso era aquel asunto, un poema, dos poetas intentando formar una amalgama perfecta, dos amigos enfrentándose en la más fraterna de las batallas, dos enemigos intentando darse la más profunda de las muertes, la más significativa de las uniones intentando separarse de la manera más insignificante, así y viceversa, un ciclo sin fin, un ciclo maravilloso, un ciclo terrible, un todo unido a un nada. Tan extraño, tan irreal, no se conocían, no cruzaban palabras, aun ni cruzaban golpes y ya existía una unión invisible entre aquellas dos personas, que ahora se disponían a matarse. –No, no deberíamos hablar de eso, pero henos aquí, creo que debemos hablar de ello, o al menos mencionarlo, entender que aquí el malo seré yo al seguir y respetar las ideas de la bruja y que el bueno pareces ser tu por ir en contra de ella… ¿Raro no? ¿No lo crees así? Que el ángel sea el cruel enemigo y que el demonio el benevolente héroe, una cosa muy extraña, una cosa digna de una obra, algo digno de ser grabado en prosa…

Sus ojos seguían con vehemencia cada minúsculo movimiento de su rival, cada pequeño movimiento de su cuerpo, su risa burlona extendiéndose frente al profesor de botánica, su mirada oscura, su perfil y alto porte… sí, algo extraño en su plenitud. Aquel coctel de emociones, de químicos varios recorrió rápido su cuerpo… y recordó algo “un toque, el primer toque indica rápidamente que debes prepararte para activar tus válvulas y que tus trampas se disparen, significa que debes estar listo, que debes ser preciso, pues aquel movimiento significara un gasto de energía importante, un gasto de energía que a la larga generara el desgaste suficiente para que a la larga mueras, y llega lo que esperas, el segundo toque y de inmediato aquella trampa se activa, en cosa de segundos tu trampa se cierra y dentro de esta queda aquella presa, que sin saber lo que hacía ha sido conducida a una muerte segura, y tú… ahora… bueno, ahora ya tienes alimento”.

Observo aquel recubrimiento oscuro que consumía aquel cuerpo, parecía irreal, se veía ficticio, se veía… ¿Durazno?
Sí, no habría cuartel, ni siquiera un poco, nada de nada, no podía perder, y aun si lo hacia lo haría con honor, lo haría con todo el peso de lo que él era, de lo que él podía ser y de lo que debía hacer, con lo implacable de su carácter, con toda su crueldad y es que el arcángel encargado del libre albedrio… podía ser bastante cruel, era cruel y seria cruel, si sangre se debía derramar así seria, si debían destruir aquel olvidado templo lo harían, pues esa era la voluntad de Dios, de otro modo nada de todo cuanto iba a ocurrir ocurriría. Su cuerpo temblaba, su rabia solo crecía, la electricidad empezaba a emanar de su cuerpo así como la luz, luz que de a poco lo embargaba, luz que de apoco lo empezaba a quemar, luz que quemaría todo cuanto tocase… porque no había mayor purificación que aquella mediante aquel sagrado elemento.

Su cuerpo se tensó, no era un luchador, no era necesario que lo fuese, tampoco era un conjurador, era en realidad un tirador, un artillero, un peligroso artillero, capaz de darle al ocelo de una hormiga en la oscuridad, sí… ambos eran peligrosos. Su enemigo corrió, rápido contra él, apenas dándole el tiempo para crear un escudo de luz, escudo que no demoro en quebrarse mandándolo varios metros lejos, la fuerza del golpe se había visto aminorada pero uno de esos golpes podría hacerle más que mucho daño… Se levantó rápido extendiendo sus alas al hacerlo, sus ojos brillaban y su cuerpo se vio envuelto en una armadura dorada, una especie de recubrimiento lumínico, ayudaría para siguientes golpes. Algo de sangre salió de su boca, la observo. Sonrió. Rápidamente de su cuerpo salieron expelidos dos ondas lumínicas hacia su enemigo, rápidas, letales, ondas concentradas a ciertos niveles… lasers, capaces de cortar diamantes como un cuchillo caliente corta la mantequilla, las cosas lentamente irían escalando en gravedad.

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Re: Zona de Promesas (priv. Nathaniel)

Mensaje por Invitado el Mar Mayo 03, 2016 10:08 pm

-¿héroe? Comenzaba a ser bastante molesto el ser llamado así por todos los profesores que pertenecían a stavagard , acaso te sentías como el malo y aun así actuabas de esa forma , Nathaniel no pudo evitar expresar una relajada sonrisa pese a mitad de su golpe al recordar esto , las voces de su cabeza habían desaparecido , su duda también junto con estas , Okarin no se quedó corto en sus movimientos , pese a que su naturaleza de tirador le hacía ver más como un enclenque pese a ser capaz de realizar poderosos ataques , había reaccionado bastante rápido con aquella enorme barrera luminosa que abarco el área entre ellos , la cual fue rápidamente crujida en varios pedazos por el poderoso puño del demonio –¡! No me vengas con chorradas!! –grito a medida que el escudo se fracturaba en varios pedazos y el demonio continuo con el ataque había iniciado milisegundos antes el candor de la batalla ya lo había encendido, solo unos instantes habían bastado para que el disparo inicial hubiese sido dado, suficiente, el corazón del demonio ya se había acelerado, se notaba en su mirada, en sus tensos músculos y el sudor de emoción que caía entre sus cabellos –

-Momentos después , Nathaniel separo su brazo del piso levantando la mirada para volverla hacia Okarin , este se había llenado de una extraña armadura dorada y parecía algo herido por el primero impacto , el demonio no pudo evitar sonreír ante esto , la satisfacción era bastante evidente , no obstante esta no duro mucho , las cuchillas luminosas las cuales se acercaban a una enorme velocidad , la alarma en rostro de Nathaniel se hizo evidente , sus brazos cuales pistolas se posicionaron delante de los ataques sosteniendo estos mientras el recubrimiento se despedazaba por culpa de estos , renovándose a cada segundo , capa a capa , segundo a segundo , la fricción se hacía evidente - ¿Qué son estas cosas?!! –grito mientras aparto los brazos recibiendo una versión reducida del impacto luminosa , afortunadamente lleno pecho de otro recubrimiento oscuro el cual se despedazo al impacto dejando una enorme quemadura en el pecho del demonio , este no pudo evitar realizar un chasquido con la lengua y sus labios estirando sus brazos , renovando una vez más el recubrimiento de sus brazos terminando estos ahora en unas peculiares garras de acero que sobresalían de la punta de sus dedos , dando un salto hacia donde estaba Okarin , su chaqueta destrozada se dejaba menear por el viento y rápidamente empezó a intentar golpearlo con los dedos a gran velocidad , como si se tratasen de pequeñas balas sin detener los impactos , gatillando sus brazos , haciendo cada movimiento más rápido que el otro , aprovechando la fuerza anterior para impulsar el siguiente impacto y así sucesivamente , no pensaba dejarle ni un segundo de margen , darle espacio a un tirador , sería su condena -

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Re: Zona de Promesas (priv. Nathaniel)

Mensaje por Invitado el Jue Mayo 19, 2016 8:00 pm

Su leal enemigo, su querido enemigo, su némesis se alzaba frente a él con un ímpetu extraño, el golpe que le había logrado dar, aunque reducido en fuerza, había hecho lo suyo, hace demasiado no peleaba de esa manera, no peleaba para nada… No a esos niveles, en todas sus enfrentaciones anteriores solo se había limitado a observar a sus enemigos y mantenerlos a raya, impidiendo que se moviesen con tranquilidad, esta vez, su enemigo lo estaba empujando a hacer más de lo que debía, debía remover sus propias restricciones. –Eres fuerte bastardo, eres demasiado fuerte –Musitó al ver como su enemigo se hallaba frente a él impune, intacto, su propio ataque no había rendido los frutos que este esperaba, pero le ayudaban a entender varias cosas, como por ejemplo, que aquel recubrimiento no hacía más que regenerarse a cada golpe que Okarín daba, sus propias lanzas la dañaban y en el daño hecho estas se volvían a recomponer, una extraña pero bastante útil habilidad. Su rival vocifero antes de absorber el golpe con su pecho, una acción poco prudente. –Esa es luz demonio, es normal que no estés acostumbrado a ella –Señaló mientras cientos de lanzas se iban formando sobre él, estarían allí flotando hasta que sintiese que fuese necesario usarlas.

Su enemigo avanzo hacía él, de la misma forma que él lo hizo, sus alas habían desaparecido cuando este avanzo hacía su enemigo, su armadura le cubrió el cuerpo completamente, esta funcionaba de la misma forma que su ataque, una luz tan radiante, tan poderosa que podría cortar el diamante cual cuchillo caliente corta la mantequilla, su enemigo se apresuró en su ataque y mientras eso pasaba, del cuerpo del maestro de botánica salieron decenas de látigos luminosos que cual agujas hipodérmicas daban golpes a velocidades increíbles intentando insertarse en el cuerpo de su rival, mientras eso pasaba su rival se acercaba con sus garras impertérritas dispuestas a atacarle, y apenas estuvieron lo suficientemente cerca, uno de sus látigos ataco sus ojos, por mucho que fuese fuerte, por mucho que fuese un luchador, si sus fuerzas y su concentración estaban puestas en traspasar la armadura de luz de Okarín ¿Cómo podría defenderse de un ataque así? –Tranquilo mi amigo, la “visión” suele no serlo todo –musito al tiempo que su cuerpo expelía corrientes eléctricas, generando el calor suficiente para fundir acero ¿Qué efecto podría tener en el demonio?

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Re: Zona de Promesas (priv. Nathaniel)

Mensaje por Invitado el Dom Mayo 29, 2016 9:58 pm

-Pese a las adversas circunstancias que se habían presentado , el ángel apodado “el rey” por algunos alumnos en Legacy ejercía una enorme presión sobre el demonio pese a que se encontraba en “su elemento” , batallando de cerca sin dejarle un espacio para respirar tampoco , la armadura aguantaba , pero esta no lo haría por mucho , en cualquier momento cedería , en cualquier momento su armadura dejaría de emitir ese fastidioso aire de seudo-héroe-¡ ¿Qué te pasa?¿No puedes aguantar un combate así de cerca de tu oponente?! –grito segundos antes de notarlo , los tentáculos surcaron el espacio entre ambos dirigiéndose rápidamente a sus ojos , Nathaniel , sin tener tiempo para evadirlos , se las arregló para fabricar rápidamente un recubrimiento sobre su frente y agachar la mirada frente a Okarin , todo con tal de recibir los primeros impactos en su frente , el brillo intenso de los impactos lo cegaba y abrumaba , no obstante sus brazos en ningún momento dejaron de presionar la armadura enemiga , se limitaba a bloquear los latigazos que conectaban esas extrañas cosas utilizando su frente y barbilla , siempre protegidas por el recubrimiento , el cual estallaba al contacto con los tentáculos pero repelía el ataque , segundos después el demonio no pudo aguantar mucho más tiempo y dio un salto largo hacia atrás , evadiendo los últimos ataques del ángel y colocándose a salvo unos cuantos metros hacia atrás , de bajada con la escalera del templo área que suponía no se mantendría por mucho más tiempo ,una enorme porción de las escaleras ya había desaparecido momentos después de iniciar su batalla , a causa de su primer puñetazo – Uff .. Todo se ve borroso... –musito segundos después, los incesantes resplandores que impactaron tan cerca de él, lo dejaron viendo un poco borroso – Veo tres estúpidos ángeles delante de mí –dijo manteniendo su mirada frente al fastidioso profesor de botánica, crear los recubrimientos no era nada barato, hacían que se gastara una pequeña porción de su energía cada vez que fabricaba uno, a más duro, más energía requería –

-Los ojos de Nathaniel aún se veían rojos en las corneas por aquel espectáculo de luces que había tenido que aguantar , no obstante hizo algo extrañamente “inteligente” para el prototipo que se tenía del profesor en la academia , ambos de sus brazos se llenaron de recubrimiento nuevamente , pero con el derecho sería diferente este tomo una forma extraña, dejándolo recubrirse casi en su totalidad por una textura porosa que solo abarcaba el espacio perteneciente a su antebrazo hasta sus dedos , que al entrar en contacto con su otro brazo , a través de una palmada hizo que este aumentase su temperatura de forma acelerada llevándolo al equivalente de una cuchilla de plasma (artilugio usado para cortar las piezas de enormes barcos transatlánticos) , tomando carrera mientras se impulsaba en uno de los escalones del templo para saltar hacia Okarin , alcanzando una velocidad equivalente a los 50 kilómetros por hora , estirando su brazo para alcanzar a Okarin , el brazo izquierdo y conectar un puñetazo con su brazo derecho , directo en el abdomen- ¡no te atrevas a escapar! –Grito eufóricamente mientras yacía aun en pleno vuelo cada nanosegundo más cerca de Okarin-

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Re: Zona de Promesas (priv. Nathaniel)

Mensaje por Invitado el Miér Jun 08, 2016 10:44 am

Sí, aquel hombre era un mar de contradicciones, partiendo desde la simple pregunta de ¿Era un hombre? ¿Después de tantos años entre los humanos, podría considerarse a sí mismo como un hombre? Es verdad que se había arraigado a su cuerpo, a su espíritu las malas costumbres de estos, había perdido parte de aquello que lo hacía un ser puro, aquello que alguna vez le había permitido “volar donde vuelan los cóndores” como una vieja amiga le habría dicho hace ya cientos de años, pero nacía la duda aletargante, aquella duda impertérrita que se ahondaba en lo más profundo de su ser “¿Así como me he empapado de lo malo de la humanidad, he sido siquiera capaz de asimilar sus virtudes?”. Ahora parecía más difícil que nunca poder contestar a esa pregunta, ahora que se hallaba enfrentando a su némesis, su parte contrario ó lo que era peor, su opuesto equitativo. Una verdadera tempestad de contradicciones, como un cometa intentando bailar en una tormenta acaecida en el peor de los momentos, una cometa abemolada que junto al estertor del viento trataba de mantenerse en pie. Cosas, miles de cosas confluyendo una junto a la otra, volcándose y desplegándose, como una masa amorfa adquiriendo formas por la fuerza propia de la corriente.

Aquellas contradicciones lo habían llevado a aquel momento, a aquel lugar, a ese preciso punto, a dicha desdichada circunstancia en donde de manera excelsa ambos demostraban todo su poder, o parte de este, sin resultado aparente por una parte u otra, ambos se hacían daño pero ninguno lograba imponer una hegemonía evidente sobre el otro. Su propia armadura podría colapsar frente a los golpes de su enemigo, él cual sonaba eufórico, disfrutaba de la batalla ¿Y por qué no hacerlo si a eso era que habían venido? -¡Pensé siquiera que serías más inteligente Nathaniel Irigma! –vocifero mientras sus tentáculos caian con una brusquedad impertinente sobre su rostro, su frente en un principio puesto que el demonio agachaba la mirada con tal de no ser afectado por estos, todo eso mientras seguía golpeando la armadura de luz del ángel. De un momento a otro su enemigo dio un salto en retroceso, no emprendiendo retirada, sino que dándose espacio para poder ver, y apenas retrocedió la armadura de Okarín estallo para formarse una completamente nueva y renovada –No pensé que algo como tú podría generarle semejante daño –señaló serio –pero de alguna forma que no entiendo me alegra que seas tú el que me lleve a estos extremos –finalizó para escuchar sus palabras acerca de la vista borrosa, aun tenia duda de lo que era aquel sujeto ¿Sería un demonio? ¿Alguien lo habría invocado o habría nacido de los sopores del mundo?

Gotas de luz se empezaron a generar sobre el ángel que esperaba tranquilo a que el demonio se incorporara nuevamente, gotas del porte de pelotas de tenis, esferas de luz quizás era más correcto, esferas que podían adoptar cualquier forma, cientos sobre la cabeza del ángel, cientos de cientos sobre su cabeza, miles de miles transformando el oscuro cielo en una masa brillante, sintió como una extraña sensación le invadía al mirar lo que su rival hacía, y haciendo algo parecido, genero desde su mano derecha una cuchilla azul, una cuchilla que expelía corrientes eléctricas en todas direcciones, pero el centro de esta mantenía concentrada la energía, una cuchilla con el calor emitido por un rayo, pocas veces utilizaba esas habilidades, era poco conveniente que la gente supiese que las tenía, pero ahora, una cuchilla emanando 15 veces el punto de fusión del compuesto binario carburo de hafnio, generando tanto calor, que su propio entorno parecía sufrir los efectos del mismo –Eres muy lento –Señalo al tiempo que su cuerpo se volvía luz proyectándose a sí mismo detrás de Nathaniel mientras este seguía en el aire producto del salto dado –Jamás olvides que yo soy luz –Señaló al tiempo que su mano derecha avanzaba con una destreza y rápidez destinada a conectar en la espalda de Nathaniel, a la altura de la cuarta lumbar, aún si su ataque fallaba el calor a esa distancia haría estragos significativos en lo que fuera que lo recubría, por otro lado, dudaba de la capacidad del demonio de maniobrar en el vacío, en pleno salto, por otro lado y si eso no servía, parte de las esferas se lanzaban contra ellos dos convertidas en lanzas capaces de atravesar el acero como alfileres atravesando una naranja, ya daba lo mismo lo que fuese a pasar, aquello solo podría escalar.

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Re: Zona de Promesas (priv. Nathaniel)

Mensaje por Invitado el Mar Jun 21, 2016 12:17 am

-Muerte… ¿la encontraría acaso Nathaniel en un lugar como este? Mientras se mantenía a pleno vuelo y recibía un impacto cerca de su espalda , acaso Suzuka lloraría su muerte en ese momento , siquiera quedaba alguien a quien pudiese salvar en ese momento , a medida iba cayendo esas palabras cruzaron su cabeza , sintió el calor de la cuchilla golpeándolo por la espalda , dándole tiempo para generar dos capas de recubrimiento lo bastante gruesas como parar haber detenido los tentáculos de hace un momento , no obstante eso se mostró inútil al observar como esta cuchilla de plasma las atravesaba como si se tratasen de mantequilla ,una bocanada de sangre abandono rápidamente su cuerpo a través de su boca , inclusive su amada chaqueta se vería perforada por esta , en ambos lados , menos mal que no contacto directamente ningún órgano importante o hubiese muerto antes de tocar el piso , no obstante el calor generada por esta causo estragos en sus tejidos , siendo apenas capaz de repelerlos vagamente con un recubrimiento dentro de si mismo , el dolor era por demás intenso , como si apicaras un metal al rojo vivo contra la carne palpitante de una herida de guerra , no obstante esto lo habría salvado de morir en ese instante , solo haciendo que su cuerpo siga cayendo a medida que aquel que apodaban “el rey” hacia aparecer aquellas odiosas lanzas una por una a medida conforme iban apareciendo el cuerpo de Nathaniel se contrajo como si le fuese a dar una especie de infarto por el dolor , logro rodar en el piso y cual cachorro herido tapándose la herida con su brazo derecho escapo de estas , bloqueando aquellas que desafortunadamente lo alcanzaron con su brazo derecho con un recubrimiento improvisado y además débil , atravesando estas gracias a una pequeña capa de recubrimiento que había sido hecho casi instantáneamente hasta solo la superficie de su carne , no obstante el ardor era intenso , demasiado intenso , se sujetó el brazo lastimado con la mano izquierda lo que pudo pero este simplemente quedo colgando , seguía pecado a su cuerpo si , pero no sería capaz de moverlo por lo menos en una semana si es que corría la suerte de lograr moverlo después de ese brutal impacto , el demonio cayó al piso apoyándose en su espalda alta … mientras que con su articulación izquierda no sabía si sujetarse el agujero que tenía en todo el tórax o su inservible ahora brazo derecho , agitado cuanto mucho y con las gotas de sudor recorriendo su frente –

-Qué clase de estrategia idiota lo había llevado a esta situación, su enemigo lo supera por mucho en velocidad , el simple hecho de intentar una taque en pleno vuelo ¿Qué acaso eres idiota Nathaniel? pensó durante unos segundos mientras intentaba volver en sí , no era la primera vez que le atravesaban el pecho , pero nunca con tal potencia , pese a esto estaba preparado para esta clase de situaciones , sujeto su herida creando una placa durísima de recubrimiento como si se tratase de una prótesis gritando debido al dolor que esta le generaba al entrar en contacto con sus tejidos al rojo vivo , pero sin soltar una sola lagrima se levantó nuevamente , sus ojos esmeralda parecían seguir llenos de pasión y se detuvieron en el pecho del ángel , esa brillante armadura era jodidamente molesta de ver en esos momentos – No .. No me vas a matar tan fácilmente ... No puedo morir aquí ... No ... –dijo casi forzándose a hablar mientras recobraba la compostura – No soy un hombre débil ni mucho menos , no soy un demonio que solo vino aquí a hacer de las suyas , no soy un despojo de héroe , ¡soy un hombre! ¡Soy un Irigma! –enmudeció un momento y estiro su brazo sano apuntando con su dedo índice hacia Okarin , sus ojos resplandecían como los de un cazador , imponiendo una aterradora presencia , común en los Irigma como si se tratase de un enorme tigre a punto de saltar a comerle la cabeza a su presa- Y los Irigma … -dijo mientras su brazo sano ahora se llevaba de varias capaz de recubrimiento , como si fuesen hojas de papel , una tras otra invadía llenaba su brazo por encima de su chaqueta y este a su vez abría y cerraba su mano , como si inflara una válvula con un globo en la mano, las placas de su brazo solo retumbaban , incluso empezaban a echar humo a medida que se colocaban una sobre otra –40 .. 41... 42... –susurraba mientras contaba las capas de la misteriosa armadura que se posicionaban sobre su brazo- ¡50!—finalizando su cuenta se decidió a estremecer el mundo una vez más con una técnica que hace mucho que no usaba- Los Irigma nunca mueren sin una enorme sonrisa en sus rostros y más importante aún... ¡Los Irigma no se van sin haberle cumplido a sus doncellas!!! –grito para segundos después dar un violento puñetazo al aire , el cual rompiendo por unos instantes el espacio entre ellos con un estruendoso vozarrón , genero una onda de choque con una enorme magnitud , abarcando una gran porción de las escaleras y extendiéndose por todo el bosque llevándose todo lo que tenía de pro medio en una ráfaga de aire caliente que arranco los arboles del piso como si fuesen palillos e hizo salpicar la arena de los pequeños santuarios ubicados a mitad del bosque que en una monstruosa representación de fuerza cayeron convertidos en cristal debido al calor de la onda que se había generado , era casi imposible que escaparas de un bucle de aire tan potente , si los puñetazos de Nathaniel ya se sentían como cañonazos , este debía haberse sentido al menos 50 veces peor que un consecutivos de estos dados por el que apodaban “el carnero”, tras llegar la calma quedo un enorme espacio de solo tierra en la zona de impacto , el cual por poco no alcanzaba el templo y por otro poco no llegaba hasta la ciudad- Ok .. Te partiré el culo aquí…Aquí te mostrare mi verdadero alcance... -dijo marcando una enorme sonrisa en su rostro que iba de oreja a oreja, la sonrisa de los Irigma, la prueba que estaría dispuesto a dar todo de sí en esta batalla, incluso porque no... Una técnica más poderosa que la que había mostrado hace unos instantes, incluso las nubes detrás del ángel se había apartado para darles espacio para pelear, todo esto debido al puñetazo-

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Re: Zona de Promesas (priv. Nathaniel)

Mensaje por Invitado el Mar Jun 21, 2016 11:37 pm

Todo se vuelve raro de un momento a otro, es difícil en realidad poder decir en qué momento es que eso pasa, en que momento es que escala en magnitud, y aquello que no querías que se expandiese se expande, crece, se deforma en sí mismo, cuando todo se escapa de las manos, como es que se tergiversa a sí mismo, como es que se ve deformado de forma grotesca, como es que llega a límites que nunca deberían haber sido alcanzados. Todo se desfasa. Todo se desenfoca llegado a cierto punto, y lo que no debería pasar, pasa. Se
desencaja, se quiebra, se rompe, sencillamente, explota.

Aquella batalla –porque ya había dejado de ser una simple pelea, eso era, a fines prácticos una batalla –había escalado en intensidad, en demostración de poder, pero sobre todo, en determinación, el primero que dudara seria el que fallara, el primero que no sintiese que lo que hacía era lo correcto, después de todo, el poder no es nada sin determinación. Y cada movimiento de aquel profesor de botánica era realizado con determinación, como si todo su ser estuviese puesto en dicho movimiento, a pesar de sus pensamientos que lo invadían y atormentaban en medio de la batalla, todo su ser estaba focalizado en su adversario, en cada mínimo movimiento que este realizara, en la textura del viento, en la calidez de la tierra bajo sus pies, en el sutil olor a humedad… en todo. Y es así que su ataque sirvió, dio en el blanco, su cuchilla había atravesado a su enemigo en la espalda, sintió lentamente como esta perforaba su armadura, aquel extraño recubrimiento que le había estado molestando a la hora de atacar. Una vez habiendo perforado a su rival este se separó de él, cayendo el ángel a tierra, de pie, observando como las lanzas perforaban todo bajo el cielo, atacando al demonio y siendo absorbidas por el ángel (las que caían sobre este).

Observo el castigo hacia su rival, el dolor que este manifestaba le era entretenido, sí, estaba gozando con ello, con su voz desgarrada, la sangre en el suelo, tibia, podía sentir aquel olor metálico elevarse y dirigirse a sus fosas nasales, un olor exquisito. El ángel podía catar en su paladar lo que imaginaba seria el sabor de dicho elixir carmesí que ahora aquel demonio vertía al suelo, debía mantener a raya sus propios demonios… La imagen que su rival le regalaba era sencillamente encantadora, más de lo que habría siquiera pedido, o lo que habría imaginado al empezar el encuentro. De momento tenía las cosas bajo control, un control que podía ser efímero si así lo permitía, de momento, solo debía aguardar, aguardar por su enemigo, que este realizase los primeros ataques a modo de solo responderle, esperar su equivocación, que cayese en el error, sí, era lo que debía seguir haciendo.

Observo a Nathaniel, era increíble que siguiera de pie, con todo el daño que su cuerpo había tomado ¿De dónde sacaba la energía? ¿Debía preguntarle? Quizás, de momento solo había que mirar sus acciones, su actuar. Algo le motivaba a seguir adelante. Un grito cortó el aire que los rodeaba. El demonio seguía en el juego, curando (a medias) la herida provocada por el ángel, con su mágico recubrimiento, y como si la fuerza retornara a el –a ratos lentos y copiosos –se levantó, su mirada era ya otra, la de un animal observando a su presa, a momentos Okarín tuvo miedo. –No demonio, no te mataré fácilmente –Escucho lo que decía, aquellas palabras golpeaban al ángel. –Un Irigma… -el dedo apuntándole, acusador, lleno de fuerza, de rabia, de emociones desatadas, el paroxismo del sentir, el mismo cuerpo de Okarín se sintió arder en aquel sentimiento llegando a sonreír, sus propios sentidos se hallaban alborotados, en sus límites. – ¡No eres un hombre Irigma! Eres un demonio convocado a este plano por anda tú a saber que brujo de mala muerte, ¿quién estaría tan necesitado para desear los servicios de un perro como tu mi amigo? No eres débil, definitivamente no lo eres, de serlo ya habrías caído, siéntete feliz por ello, pero definitivamente –el cuerpo de Okarín pareció resplandecer –no eres un héroe.

-Por otro lado yo tampoco puedo morir aquí, le hice una promesa a una mujer, una promesa silente, y no moriré hasta haberla cumplido, y si debo reducir el mundo a cenizas para cumplirla, pues lo haré, así que lo que pretendas hacer, hazlo rápido –señaló observando como su enemigo recubría el brazo que le quedaba bueno, mientras eso pasa ¿hablemos de la luz? Ustedes saben lo que es la luz, me imagino al menos que deben tener una noción básica, luz es una suerte de onda electromagnética que funciona justo dentro del espectro visible (es bien básica la definición), en otras palabras, dentro de lo que podemos ver, y es que la luz tiene una dualidad interesante, presentándose como onda y partícula, es esto lo que permite a la luz hacer tres cosas que hacen las ondas, tres propiedades interesantes: Reflexión, Difracción y Refracción, no precisamente en ese orden, pero son esas… Ahora Okarín está a punto de demostrarnos lo que pasa cuando una onda pasa de un material a otro, en este caso… la Refracción.

Aquel brazo se volvía más y más negro, se lograba ver denso, y lo que esperaba hacer su enemigo lentamente iba llegando. –Pues en ese caso será la primera vez que no le cumplas a una doncella –alcanzo a decir Okarín cuando el puñetazo fue extendido y su cuerpo se deshacía en haces luminosos que al ser golpeados por la onda de choque, se transmitieron a través de esta –yéndose algunos con ella –pasándola. La onda, de magnitudes espantosas destruyo parte de lo que se encontraba detrás de Okarín, llevándose hasta las nubes consigo ¿Habría afectado a la ciudad? No podría saberlo, no aun. Apenas la onda pareció seguir su camino desapareciendo en su proceso, de la luz propia del ambiente Okarín reapareció. –Sigues sin entender algo preciso Nathaniel, yo soy luz –señalo al tiempo que levantaba su palma en dirección a Nathaniel –Lux lumina: Arcano –pocas veces había utilizado eso en su vida, ahora sería una linda ocasión, pues desde su palma se generó un rayo ultra violeta, un rayo con la intensidad suficiente para quemar lo que fuese a su paso, como si la palma de Okarín fuese una lupa que magnificase la potencia de los rayos ultra violeta, dispuesto a quemar a Nathaniel. Un rayo de dimensiones descomunales, las que eran suficientes para que Nathaniel tuviese problemas para esquivarlo, un rayo que solo duraría unos segundos. –Espero que me muestres eso que has llamado “alcance”, no te prometo que mueras aquí, después de todo, no me ha dicho que debo matarte. Somos perros después de todo.

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Re: Zona de Promesas (priv. Nathaniel)

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