Se bienvenid@ Invitado a ~ +ACADEMIA LEGACY+ Foro de rol literario ~. Fue creado el Jue Mar 13, 2014 4:55 pm, es decir que tenemos exactamente 1561 días de vida. Hasta ahora sus 268 usuarios han escrito 7596 temas en los 118 foros que existen. Tú, Invitado, haz escrito 0 posts desde que te registraste el .

El último de nuestros usuarios registrado fue Medea Caster
Conectarse

Recuperar mi contraseña

Notificaciones












Online
¿Quién está en línea?
En total hay 11 usuarios en línea: 6 Registrados, 0 Ocultos y 5 Invitados

Alice Francoise, Frey, Gilgamesh, Hattori Hanzo, Jellal Fernandes, Lacus Welt

La mayor cantidad de usuarios en línea fue 223 el Lun Ene 01, 2018 4:08 am.












Internado Borealis
Academia Legacy Academia Legacy Academia Legacy


Licencia Creative Commons
Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 2.0
Academia Seeds of Legacy por Beatrice y Gilgamesh se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-CompartirIgual 4.0 Internacional.
Permisos que vayan más allá de lo cubierto por esta licencia pueden encontrarse en http://academialegacy.activoforo.com/.

El crédito por el diseño del foro se da a Jack, quien ha trabajado en la estructura visual de éste y en otros aspectos metafuncionales. Los planificadores de la trama del foro son los administradores Beatrice y Gilgamesh. El crédito por el sistema interno del foro se da a los miembros fundadores: Jannei MC.Clov., Jyu Viole Grace, Mavis Blanc y Suigintou, en conjunto con los otros administradores. Asimismo, a Darren Criss por el modelo de fichas, a las obras de varios autores -cuyo uso está exento de ánimos de lucro- y a los administradores que operan desde la página oficial de Facebook, la cual es propiedad del foro. Ante cualquier semejanza con el diseño y trama de este foro, los administradores llevarán a cabo el proceso pertinente estipulado por la normativa de Creative Commons para iniciar acciones relacionadas a propiedad intelectual.

Academia Seeds of Legacy. 2014-2017.

Concurso de creatividad.

Ir abajo

Concurso de creatividad.

Mensaje por Invitado el Mar Oct 11, 2016 12:14 pm

Continuando con el aviso anterior de este concurso, aquí les dejamos los nombres de los concursantes, el ambiente que les tocó a cada uno y el listado de palabras que deben incluir en la historia.

Se escogerá UN GANADOR POR AMBIENTE, tomando en cuenta; la creatividad, la cantidad de palabras que incluyan y que tenga sentido su historia con el ambiente, luego el orden de los ganadores dependerá del público.

JUEGO DE TRONOS
Itachi
Sumire Utagawa
Astolfo

ALICIA EN EL PAIS DE LAS MARAVILLAS
Inori Fontaine
Sylvannas
Kani Almos

HARRY POTTER
 Akame Murasame
Nathaniel Irigma
Rei Schluntz



LISTADO DE PALABRAS:


1. Iguana
2. Herbología
3. Jungla
4. Pizza
5. Elocuencia
6. Clarividencia
7. Mazmorra
8. Hakuna matata
9. Baldosas
10. Fresas
11. Pestañas
12. Albañil
13. Esternocleidomastoideo
14. Dragón
15. Cigarra
16. Pepe grillo
17. Campanario
18. Morder
19. Cenicienta
20. Estatua
21. Centinela
22. Sangre
23. Sirena
24. Migaja
25. Capa
26. Melón

Las palabras deben destacarse con color rojo o con letras mayúsculas. Mientras más palabras utilicen será mejor para el concursante.

Tienen hasta el 25 de octubre para enviarnos sus historias, pueden hacerlo por mp o inbox.

Att: Riri y Dina.

Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Concurso de creatividad.

Mensaje por Invitado el Mar Oct 11, 2016 8:02 pm

Historia enviada ^^

Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Concurso de creatividad.

Mensaje por Invitado el Dom Nov 06, 2016 6:58 pm

HISTORIA DE SLY
De vuelta al País de las Maravillas


-No, no quiero volver a ese lugar -dijo la vampiresa enfadada-. La última vez que estuve allí casi me matas…

-No fui yo, fue Histeria -dijo la morena de ojos verdes-, además, salimos ilesas de allí, ¿no?

-Pero… -la miró fijamente- ¿qué pasará si no soy capaz de enfrentarme a mi locura interior allí? -miró a los dos- ¿qué ocurrirá si me quedo atrapada?

-Pues que esta bolsa de sangre y yo iremos a buscarte… -dijo el albino muy serio.

-Tiene razón, sanguijuela -le dijo la morena mirándola fijamente-. La otra sanguijuela y yo te buscaremos.

-Me fiaré de vosotros… -dijo la vampiresa parándose frente al espejo, aquel espejo que estaba en el subterráneo del Castillo-. Deseadme suerte… -y entró en el espejo.

Nada más cruzar aquel vidrio, todo empezó a dar vueltas. Quizás fuera ella la que estaba dando vueltas realmente, aunque eso no importaba, todo giraba a su alrededor, todo se movía sin control y, para colmo, empezaba a ver cosas raras. Por las paredes había todo tipo de cosas, desde ropa variada hasta todo tipo de juguetes infantiles o flores de colores. Llegó al suelo dándose un fuerte golpe que le dejó inconsciente durante unos minutos.

-Menudo tortazo… -dijo frunciendo el ceño pues había vuelto a ser la niña rubia tonta de la otra vez-. Pero… -murmuró al mirarse y ver que llevaba un vestido, iba descalza y no llevaba su CAPA-. ¿Qué es esto? -preguntó a la nada al ver que aquel lugar no se parecía nada al lugar al que fue la última vez.

Empezó a caminar por el lugar, siguiendo su instinto, o el poco que tenía con ese aspecto. Caminaba sin rumbo fijo, solo caminaba. No sabía cuánto tiempo hacía que no caminaba por la hierba con los pies descalzos, pero era algo que no cambiaba por nada, pues sentía que era una gran conexión con la naturaleza. Mientras caminaba, miraba a todos lados, aquel lugar lleno de luz y color no era igual al que habían visitado tiempo atrás y, francamente, era algo que saltaba a la vista. También había muchas cosas extrañas, entre ellas un perro con mono de ALBAÑIL que ayudaba a poner BALDOSAS a un gato que iba vestido de bombero.

-No quiero saber qué era eso… -murmuró con esa voz que la ponía nerviosa.

Su visita al País de las Maravillas continuaba y las cosas no eran mucho más normales, pero bueno, había ido allí a tratar de curar su locura interior, así que no esperaba que nadie en ese lugar estuviera mínimamente cuerdo. Entonces, escuchó algo, era el sonido de agua moviéndose por allí. Se acercó a un pequeño arrollo y miró mi reflejo. Le parecía patética aquella forma, pero también le parecía lógica, sobre todo después de lo visto en sus visiones tiempo atrás. Estaba segura de que esa era su forma original, pero tampoco iba a pararse a explorar o a investigar, tenía cosas más importantes que hacer. Estaba allí tan tranquila cuando escuchó otro sonido que la hizo mirar hacia la dirección en que venía dicho sonido.

-¿Qué es eso? -dijo siguiendo el camino y el ruido de las voces hasta llegar a un claro en el que había una enorme mesa, alargada y con varias sillas a los lados. Levantó una ceja al ver que alrededor de ella se congregaban una liebre, un lirón y un tipo de extraño aspecto con un sombrero de copa enorme y cara risueña-. ¿Sombrerero? -preguntó la elfa en voz alta.

-Oh, una nueva invitada a tomar el té -dijo el hombre de forma risueña.

-Sí, a tomar el té, el té, el té -canturreó la liebre de marzo.

-¿El té? -murmuró el pequeño lirón con ganas de dormir.

-Esto… -dijo la elfa algo parada-, no me gusta el té…

Todos la miraron con cara extraña y algo asombrados. Los tres empezaron a moverse rápidamente por allí murmurando cosas sobre que no me gustaba el té, que no quería té o cosas similares. El Sombrerero murmuraba algo también del no cumpleaños hasta que se paró y miró fijamente a la rubia.

-No te gusta el té, rubita… -murmuró y se poso cerca de la chica mirándola sorprendido-. Sin embargo, hemos estado pensando en añadir nuevas cosas a la fiesta del té para que sea una fiesta de té mucho más exclusiva y nadie pueda imitarla -gesticulaba emocionado.

-Si hay más cosas… -lo miró la chica-, no será una fiesta del té…

-Sí, lo será -dijo la liebre-, solo que además de ser una fiesta de té, habrá muchas más cosas para comer -se rió.

-Te lo mostraré -dijo el Sombrerero tirando del mantel y quitando todo de la mesa-. ¿Cómo has dicho que te llamas rubita?

-No lo he dicho… -dijo mirándolos a todos que la miraban expectantes-. Sylvanas…

-Oh, bonito nombre -dijo el sombrerero agarrando la silla de la chica y echándola un poco para atrás para poner un nuevo mantel-. Mira, Syl -dijo con toda confianza el Sombrerero- en esta fiesta del té, tendremos estas masas extrañas llamadas PIZZA.

-Sí, sí -dijo la liebre de marzo-, también tendremos batidos de FRESA… ¿te gustan los batidos de FRESA, Va?

-No lo sé… ¿sí? -dijo algo extrañada al notar que le había llamado Va.

-Y… tendremos… MELÓN… con jamón… -bostezó el lirón-, ¿te gusta… la idea… Nas?

-Creo que es buena idea… -murmuró tratando de asimilar todo lo que estaba pasando-. Sí, puede ser buena idea -sonrió tratando de parecer amable.

-Oh, son buenas ideas, la rubia ha dicho que son buenas ideas -el sombrerero la miró muy de cerca moviendo las PESTAÑAS de una forma muy extraña y rápida-. Aunque… creo que sería mejor probar más cosas…

-¿Cómo qué? -preguntó la chica extrañada y, sin poder evitarlo, cayó a un agujero que se abrió bajo su silla al apoyar sin querer el codo sobre un tenedor de la mesa.

Sylvanas se vio cayendo por un tobogán largo y estrecho que daba vueltas y hacía que le entrase vértigo de la velocidad y los giros. Aquel tobogán estaba metido en una cueva estrecha y oscura la cual le recordó durante unos instantes a aquella MAZMORRA en la que había estado encerrada tiempo atrás y más tarde en la que había sido torturada brutalmente. Sin poder evitarlo, cerró los ojos para no marearse más de lo que estaba y, al mismo tiempo, tratar de olvidar aquella horrible imagen. Tras unos minutos más dando vueltas, acabó tocando el suelo, cayendo de morros y manchando su precioso vestido rojo.

-Puto tobogán… -se quejó tirada en el suelo mientras trataba de evitar que la cabeza le diera vueltas y poder ponerse en pie.

Tardó varios minutos en poder levantar la cabeza y que el entorno dejase de moverse. Finalmente, cuando todo se paró, pudo ver que se encontraba en una JUNGLA. El sonido de aquel lugar era un tanto perturbador, a la par que tranquilo. Los animales, pájaros en su mayoría, hablaban entre ellos. Y era así, los animales estaban hablando entre ellos, entre sus trinos, graznidos, gruñidos, etc., podían distinguirse palabras. La chica se levantó y se adentró en la JUNGLA para poder explorarla. Aquella jungla tenía un extraño aspecto, era un lugar lleno de plantas que no había visto en su vida y con unos colores demasiado exóticos para ser plantas normales.

-¡Qué lugar tan extraño! -decía la elfa mientras caminaba con los pies descalzos y con cuidado de no hacerse daño-. Este país es cada vez más raro… -murmuraba sin parar de caminar. De pronto, escuchó un ruido y se giró-. ¿Quién anda ahí? -preguntó poniéndose en guardia y dándose cuenta en ese momento de que no tenía su arco-. Mierda…

-No te asustes -dijo una voz que sonaba por ahí como una reverberación y una risa extraña llenó el lugar-. Estás muy loca, chica -dijo la voz antes de aparecer un gato negro frente a mí.

-¿Loca yo? -preguntó extrañada-, lo dice el gato raro que se ríe como un loco y aparece de la nada… -frunció el ceño-. Por cierto, te parecer a una chica-gata que conozco de nombre Yoruichi -la elfa estaba alucinando porque era idéntico.

-Yo soy el gato de Chesire -dijo con una risa burlona-, pero no diría que no a que me presentases a tu amiga la gata -su sonrisa se amplió y ronroneó de forma extraña.

-Esto… -frunció el ceño- no…

-Pff qué aburrida -musitó el gato antes de volver a desaparecer y aparecer en el hombro de la chica-. Pareces perdida -lo miró y asintió levemente-, estás tratando de descubrir tu locura interior… -se mofó-, eres muy tierna aunque dentro de ti hay una guerrera oscura…

-¿Cómo sabes eso? -preguntó sin saber qué decir.

-Porque yo lo sé y lo veo todo -volvió a reírse-. Pero no te enfades, solo tienes que continuar por este sendero y buscar a aquel que domina las artes de la ELOCUENCIA y de la CLARIVIDENCIA -volvió a reírse- está muy loco, pero puede ayudarte.

-¿Y qué gano yo buscando a un tipo que está loco y que domine esas artes? -ladeó la cabeza.

-Ganarás que con su locura, te ayude a superar la tuya -volvió a reírse ante la cara de la rubia que era una mezcla de enfado y extrañeza-. Pero con ese tamaño no vas a hacer nada.

-¿Por qué? -las preguntas salían de su boca sin saber qué decir.

-Porque el que domina esas artes es pequeño como un botón -explicó el gato.

-Y ¿cómo encojo? -preguntó la chica interesada.

-Mira al suelo -ella lo hizo y el gato se puso en su cabeza-, ves esa galleta, ¿verdad? -asintió moviendo al gato también-, pues con solo una MIGAJA te harás del tamaño que buscas.

-Vale… -y sin decir nada más, la chica agarró la galleta, partió un poco y se metió en la boca la MIGAJA que el gato le había dicho. Se sintió algo rara, pero no le pareció que hubiera pasado nada al ver que el gato era de su tamaño-. Como broma ha estado bien, pero me gustaría…

No terminó la frase al ver que a su lado había pasado una hormiga de su tamaño. El gato empezó a reírse como un loco y desapareció sin decir nada más. La elfa caminó por entre las hierbas, que ahora eran más altas que ella, a su alrededor había todo tipo de insectos. Caminaba maravillada, pues nunca había imaginado que podría caminar por entre los insectos como si fueran de su propio tamaño. Los animales, por su parte, ignoraban la presencia de la chica y hacían las cosas a su ritmo. No mentiría, le parecía algo impresionante poder ver las cosas desde ese tamaño. Sonreía a hormigas, ciempiés y cochinillas, pero miraba mal a las arañas… que le traían mal recuerdo. Todo era paz y armonía en el claro, hasta que, de repente, todos empezaron a correr como locos tratando de salvar sus vidas. La elfa corrió para esconderse tras una gran hierba para ver qué era lo que estaba atacando.

-Un… DRAGÓN… -dijo anonadada al ver a semejante animal. Aquel DRAGÓN era enorme, el más grande que había visto en su vida-. Espera… ¿es posible que haya un DRAGÓN de ese tamaño? -su pregunta era hasta lógica, ya que el animal le sacaba demasiada diferencia de tamaño. Se armó de valor y se asomó con cuidado para ver que, en realidad, no se trataba de un DRAGÓN sino de una IGUANA, la más grande que había visto en su vida. Entonces, cayó en la cuenta-. Claro que es tan grande… aunque ella es de su tamaño auténtico, la que ha encogido soy yo…

La IGUANA había desatado el caos en el claro y la rubia no tuvo otro remedio que salir de allí cuando vio que el animal la había descubierto. Dio un paso atrás y su torpeza, la torpeza que aquella parte de ella misma le traía, se hizo presente consiguiendo que cayera por una pendiente a otro claro. Cuando se levantó, vio que se había hecho SANGRE en el brazo, nada grave, pero, al fin y al cabo, SANGRE.

-Maldita y estúpida parte de mí… -se quejó limpiando el vestido tanto como le fue posible-. Eres demasiado torpe… cualquiera diría que soy Sylvanas, la profesora de Supervivencia.

Continuaba su caminata mientras se quejaba. Empezaba a cansarse de tener que recorrer todo ese sitio, pero tenía que encontrar a aquel que dominaba las artes de la ELOCUENCIA y de la CLARIVIDENCIA. No podía fallar. Seguía farfullando molesta por su propia torpeza, tan enfrascada iba en sus pensamientos, que no había oído aquellas dos voces que hablaban no muy lejos. Cuando se percató de ellos, se acerqué a mirar.

-Di una palabra larga… -decía uno de ellos que tenía el aspecto de un grillo con sombrero y vestido con traje y leía un libro en cuya portada rezaba el nombre de HERBOLOGÍA avanzada para los avanzados del mundo.

-ESTERNOCLEIDOMASTOIDEO -dijo otro tipo al que no veía-. ESTERNOCLEIDOMASTOIDEO -repitió canturreando- ES-TER-NO-CLEI-DO-MAS-TOI-DE-O -dijo lentamente enfatizando en cada una de las sílabas.

-Muy bien… -sin darse cuenta hizo un pequeño ruido y el grillo la miró-. Oh, una chica -sonrió-, acércate estamos jugando a las palabras largas -ni corta ni perezosa, se aceró-. Mi nombre es PEPE GRILLO, aunque muchos me llaman Pepito… supongo que por mi tamaño -se rió-. Y ¿tú eres?

-Sylvanas -se presentó sentándose cerca del grillo.

-Yo soy Paco, la CIGARRA -se presentó el otro desvelando su identidad-. ESTERNOCLEIDOMASTOIDEO -volvió a decir.

-¿Quieres jugar? -le volvió a preguntar y ella asintió-. Pues di una palabra larga.

-Mmmm -se quedó pensativa-. Correspondientemente -dijo tras un rato pensando.

Y, de pronto, pasó lo que no esperaba que pasase. La CIGARRA se volvió loca y empezó a correr por todo asustada. La elfa la miró sin saber qué hacer y el grillo trataba de tranquilizarla. Pero la CIGARRA se fue corriendo a esconderse tras una piedra. La chica miró al grillo que bufaba molesto.

-Tiene la manía de querer jugar a esto, pero sufre de hipopotomonstrosesquipedaliofobia -el grillo sonrió al ver la cara de susto de la chica-. Esa palabra tan bonita significa miedo a las palabras largas.

-Pues el que le puso el nombre… se lució… -se rió también ella.

-Y dime, Sylvanas -dijo el grillo- ¿qué trae a una persona como tú a este lugar? -preguntó dejando el libro a un lado.

-Busco a quien pueda ayudarme con mi locura interior -explicó con toda la tranquilidad del mundo.

-Pues aquí solo hay alguien capaz de eso… -empezó a hablar.

-Sí, aquel que domina las artes de la ELOCUENCIA y de la CLARIVIDENCIA -le cortó ella-, pero no sé dónde puedo encontrarle.

-Ah, no te preocupes -dijo amablemente-, nosotros podemos dirigirte y llevarte hasta ella.

-¿Ella? -preguntó ladeando la cabeza.

-Sí, es una mujer, nadie conoce su aspecto, pero todos saben que es una mujer.

Sin hacer falta de decir nada más, la CIGARRA agarró una gota de rocío que había por allí y bebió un poco haciendo que su tamaño aumentase ligeramente para que tanto el grillo como la chica pudieran subir en su espalda. La "montura" empezó a volar haciendo que el viaje fuera más llevadero. Unos minutos después, pudieron ver a lo lejos un CAMPANARIO o algo parecido. Al parecer era allí a dónde iban. El CAMPANARIO estaba cerca de un acantilado… más bien era parte del acantilado que bajaba hasta el mar.

-¿Hay una barrera? -preguntó la chica.

-Sí, eso imposibilita la entrada por otro lugar que no sea la entrada principal -explicó el grillo-. Sin embargo, nosotros no podemos ir más allá, solo tú puedes acercarte a la torre y descender hasta tu objetivo.

-Está bien… -dijo sin muchas ganas.

Tomaron tierra y se despidieron de ella alegremente. El grillo volvió a subirse en la CIGARRA y se alejaron de allí jugando otra vez a las palabras largas. La elfa rodó los ojos y caminó hasta acercarse a la entrada de aquella torre que estaba custodiada por una ESTATUA. Al acercarse, se dio cuenta de que seguía siendo enana y que aquel gato le había engañado, así que hizo algo imprudente y probó una gota de rocío que había por allí para tratar de recuperar su tamaño normal. No le costó mucho hacerlo y ver a la ESTATUA de un tamaño más normal.

-Bien… veamos qué me depara esto… -dijo acercándose a la ESTATUA que cubría toda la entrada-. Y ¿cómo se supone que tengo que pasar? -trató de rodear la ESTATUA pero no hubo manera, hasta que ésta se movió-. Ostias… -dijo esquivando cualquier indicio de ataque.

-Soy el CENTINELA de esta fortaleza -dijo una voz potente- ¿qué quiere una pequeña mortal?

-Quiero hablar con la dueña del lugar… -dijo la chica con determinación.

-Por aquí no pasa nadie sin mi consentimiento ni sin las palabras clave… -dijo el CENTINELA amenazador.

-Y ¿cómo sé yo qué palabras son? -preguntó desesperada.

-Si no las sabes no es culpa mía… -murmuró el guardián-, pero sin ellas no puedes pasar.

La elfa bufó molesta pues aquello había sido una trampa para ella. Cómo iba a saber las palabras si nadie se las había dicho. Malditos todos los animales que habían tratado de ayudarla y no lo habían hecho realmente. Empezó a caminar por el lugar tratando de pensar qué podía ser lo que abriera esa puerta. Los minutos pasaban y su desesperación creía, pues el tiempo corría y quería salir de aquel lugar o la locura acabaría por consumirla. Cosa en la que no había pensado en ningún momento hasta que se había visto perdida. Trató de ver todo lo que le rodeaba para ver qué había allí que pudiera darle una pista, hasta que, por arte de magia, pudo ver que en el torso de la ESTATUA ponían dos palabras.

-HAKUNA MATATA… -murmuró y el CENTINELA la miró desconcertado-. Las palabras correctas son HAKUNA MATATA -volvió a decir y la ESTATUA se apartó en silencio. Ella pasó a su lado sonriente-. La próxima vez, dile a quien sea que no grabe sobre ti las palabras para desactivarte.

Bajó por aquel CAMPANARIO que la llevaba hasta lo más bajo del acantilado. No sabía qué le esperaba allí, solo sabía que tenía que buscar a una mujer. La bajada tuvo que ser lenta pues las escaleras, debido a la cercanía al mar, estaban mojadas y resbalaban. Unos minutos después estaba tocando la arena de la playa. Cosa de agradecer teniendo en cuenta que estaba descalza.

-Vamos, Sylvanas… un poco más -murmuró tratando de mantener la cordura, ya que en ese lugar reinaba mucho más la locura.

-Sí, un poco más -dijo una voz femenina y encantadora-. Solo un poco más y tendrás tus respuestas.

La elfa miró en la dirección en la que venía la voz y pudo ver que sobre una roca había una criatura que jamás creyó llegar a ver en su vida: un SIRENA. Aquella criatura era hermosa con cara de muñeca de porcelana y cabellos pelirrojos.

-¿Eres tú a la que busco? -preguntó mirándola fijamente.

-Sí, y puedo darte solo una respuesta, pues el resto deberás buscarlo tú en tu interior -habló la SIRENA.

-Entonces… quiero saberlo…

-Recuerdas el cuento de CENICIENTA, ¿verdad? -la elfa asintió-. Ella acudió al baile para conocer al príncipe, pero solo tenía hasta medianoche para poder bailar y divertirse -la elfa frunció el ceño-. Lo que quiero decirte con esto es que, como si fueras CENICIENTA, tu tiempo será limitado en un momento de tu vida, no tendrás tanto rato como tuvo ella, pero sí tendrás el tiempo suficiente para sobrevivir.

-¿Qué? -preguntó por fin.

-Te tendrán que MORDER, Sylvanas -frunció el ceño-, si no lo hacen, tu SANGRE no se renovará y…

-No necesito saber más… -la chica bajó la cabeza y suspiró-. ¿Cómo salgo de aquí?

-Deseándolo… -dijo la SIRENA con misterio-. Solo tienes que pedirlo y quererlo de verdad.

-Quiero volver… -dijo la elfa, pero no pasó nada.

-Eso no es convincente, tienes que desearlo de verdad.

-Necesito volver, quiero ver a Alex… -suspiró-, lo necesito…

Y, de repente, un haz de luz la atravesó y desapareció de allí para volver a sentir aquellos vértigos por las vueltas como había pasado con su entrada. El otro lado del espejo Alice y Alex caminaban nerviosos tratando de mantener la calma, pero siendo imposible.

-No puedo más -dijo el albino haciendo que la humana diera un respingo-, voy a buscarla.

-Sí… tarda demasiado…

Se dispusieron a acercarse al espejo cuando, de repente, Sylvanas salió disparada arrollándolos a los dos y quedando sobre el albino quien, en cuanto la sintió, la abrazó con fuerza.

-Íbamos a buscarte… tardabas… -fue cortado por un beso de la vampiresa que recibió con ganas.

-Iros a un hotel o algo… -dijo Alice molesta.

-Siento haberos preocupado… -murmuró separándose de él-. Pero las cosas se han complicado un poco…

-¿Has descubierto algo? -preguntó Alex poniéndose en pie con la vampiresa en brazos y haciendo que se pusiera de pie antes de hacer que Alice se levantase.

-No… -mintió-, realmente no he descubierto nada, solo que le País de las Maravillas es un lugar lleno de locos… -sonrió a Alice de manera cómplice-. Salgamos de aquí… -dijo caminando hacia la salida-, y no tratéis de convencerme de volver a ese lugar.

Y se alejaron de aquel espejo que llevaba al País de las Maravillas y que mostró en su reflejo una imagen perturbadora: Alex estaba mordiendo a Sylvanas, pero eso era cosa del pasado, ¿verdad?

Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Concurso de creatividad.

Mensaje por Invitado el Dom Nov 06, 2016 7:05 pm

TEMA: ALICIA EN EL PAÍS DE LAS MARAVILLAS
INORI IN WONDERWORLD
THULYMAR DÍAZ. INORI FONTAINE
PAÍS DE LAS MARAVILLAS
Había una vez, en un pueblo llamado Tangamangapio, una jovencita llamada Inori, de cabello rosa y ojos rojos carmesí, era tranquila y de pocas palabras, vivía con su tía Sylvnas, una mujer imponente y de carácter fuerte.  Día a Día su tía le imponía leer libros de HERBOLOGÍA, pues ella quería que su sobrina cuidara de su tienda en la ciudad. Sin embargo, la chica no deseaba eso, ella quería viajar por el mundo montada en un DRAGÓN para buscar las esferas del dragón.
-¿Te quedaste sin ideas?- dijo la joven pelirosa a mi persona.
-Inori, solo sigue mis palabras que esta historia la escribo yo, HAKUNA MATATA, nada que temer- Culmine el dialogo para seguir con la narrativa de la historia., a lo cual Inori solo rodó los ojos con molestia.
Un día, Inori estaba leyendo uno de los libros que su tía le había obligado a leer, pero de un momento a otro se durmió, despertando por el sonido de un pequeño chico pelirojo vestido de IGUANA, era el sho…. Cof cof lo siento, Artyom.
-Espera… espera ¿no era un conejo?- comentó la joven nuevamente.
-Se me acabó el dinero para comprar trajes y el de iguana estaba en rebaja-
Dejando de lado a los individuos, empezando por el joven que había obligado a usar el traje de iguana, continúe la historia sin más. La chica decidió seguir a la iguana malhumorada que estaba apresurado, pues no contaba con tiempo para llegar  a la corte de su reina. Llena de curiosidad lo siguió hasta un árbol hueco, donde asomó la cabeza, luego la mitad del cuerpo y finalmente sin mucho cuidado se dejó caer en el mismo.
-¿Interesante? No lo creo, esto parece una copia barata de la Alicia, además ¿me crees idiota para caer en un hueco de forma tan fácil?- preguntó la joven de cabellos rosados con tono quejumbroso.
Como poco me importaba, la ignoré sin más, volviendo a mi relato. Al caer sobre un piso rocoso, la joven chica observando el panorama notó que en una JUNGLA se encontraba, no vio a la iguana cerca, así que su primer pensamiento es que pérdida estaba.
-¡Genial!- exclamó con evidente enojo –Lo que falta es que llegué la berenjena bailando danza árabe- suspiró pesado mientras se ponía en camino a quien sabe dónde.
Un increíble aroma llegó a sus fosas nasales, queso fundido y pan recién sacado del horno, siguiendo el embriagador olor más sus ansias de probar algún bocado, llegó a un lago donde una SIRENA de cuerpo monumental preparaba PIZZAS, no era nada más y nada menos que la berenjena que tanto adoraba.
-¿Acaso te hice algo para merecer esto?- preguntó a la nada, ya la pelirosa se está volviendo loca –Vuelve a llamarme loca y te vuelvo la cabeza de un disparo- exclamó con enojo.
-¿A quién le hablas?- preguntó la berenjena mientras comía un trozo de pizza dejando a la vista su coleta de pez color púrpura la cual hacía juego con su cabello y conchas en los senos.
-Estoy segura que Kaleth te ve y te hace sushi- dijo ella sonriendo a medio lado.
-Si a la iguana quieres encontrar a las flores de color carmín debes seguir- respondió la chica mientras seguía degustando otro trozo.
-¿No se supone debías ser una oruga fumadora?-
-El de sirena me queda mejor
-como digas, provecho.
Terminó la joven su conversación, para así buscar el camino hacía las flores, pero lo primero que encontró fue una fiesta de té elegante, con un joven castaño llevando un enorme sombrero y dos triángulos, uno vestido de liebre y el otro vestido de PEPE GRILLO.
-No sabía te prestarás para estas locuras Dipper, pensé eras más selectivo en tus hazañas- se cruzó de brazos mirando a los doritos flotantes.
-Negocios, cerezo. Ven y celebra junto a nosotros tú no cumpleaños- una sonrisa a medio lado se hizo presente en el joven de ojos afilados.
-Gracias, pero no. Quiero salir de esta absurda historia que desde hace ya un buen rato perdió su sentido-
-No sabes lo que te pierdes, si tuvieras el poder de la CLARIVIDENCIA, lograrías ver lo divertido que se pondrá esta fiesta- respondió con ELOCUENCIA en sus palabras, para luego tomar té como todo un británico de alta alcurnia.
- Como dije solo deseo salir de acá- se cruzó de brazos para seguir su camino, visualizando a la iguana correr con un canasto lleno de FRESAS y un MELÓN.
- Recuerda que el cazador puede ser la presa, cereza- comentó el castaño con una sonrisa coqueta mientras se disponía a seguir con sus doritos la fiesta.
Corrió detrás de la iguana, pasando por un camino lleno de matorrales y rosales, ahí estaban entre tantas rosas unas pintadas de carmín, más sin embargo no parecía pintura sino más bien SANGRE ¿acaso la reina de este jardín había perdido la cabeza?
-Espera mald….- un pitido se hizo presente en el hablar de la joven pelirosa –Cierto, es una historia para niños, donde las rosas son pintadas de sangre, no me jo….- otro pitido se hizo presente.
-¿Quién ha osado en entrar en mis territorios sin mí permiso?- exclamó con enojo una voz femenina, que ya la era conocida. Se trataba de Jannei, una rubia de ojos carmesí afilados, que por alguna razón usaba PESTAÑAS postizas y un vestido de la reina de corazones muy ceñido a su cuerpo. Entre sus brazos se encontraba la iguana que era llenada de besos y apapachos de ella.
-¿No se supone estás casada con el rey?- preguntó Inori arqueando una de sus cejas.
- Silencio plebeya, el rey solo es adorno para este paraíso- respondió mientras depositaba besos en la mejilla del pelirojo.
Antes de que ella lograra producir sonido alguno, un joven de cabellera azul se hizo presente portando una corona, cetro de corazón y una capa a juego con su vestimenta de rey.
- ¿Kettei?-
- Ahora soy el rey de corazones ¿Eres Alicia?- preguntó el joven moviendo su bastón.
-Eso creo, aunque creo que la historia de Alicia no va de esta forma- se cruzó de brazos, esperaba alguna respuesta coherente por alguno de los susodichos.
-Quiero que la lleven a la MAZMORRA y luego ¡Que le corten la cabeza!- exclamó la reina con una sonrisa en su rostro.
-No hice nada malo, solo quiero dejar este extra….- su discurso fue interrumpido cuando un joven de cabellos azabaches cayó en sus brazos vestido de gato.
- ¿Cómo he llegado aquí?- dijo el joven mirando a la pelirosa.
-¿Ahora tienes complejo de CENICIENTA? Espera… creo que es otra princesa- suspiró dejando caer Kaleth en el suelo –Además el gato risueño, sale casi al inicio de la historia, ya no tiene sentido sacarlo al final-    
Cuando las cosas más locas no podían estar, una ESTATUA de BALDOSAS en forma de perro cayó aplastando a un CENTINELA que regresaba de su misión, y si crees que esto no puede ponerse peor, espera a que termine con una canción.
- ¿Ahora un musical? ¿Qué más falta una CIGARRA bailando tango?- preguntó con evidente sarcasmo la protagonista de esta historia.
Como sus palabras eran la ley, una cigarra llegó al lugar bailando tango, la pelirosa incrédula tomó a Kaleth del brazo y salieron corriendo de ese lugar, pues no soportaba tanta idiotez y falta de sentido en la historia, pero lo que no contaba era que en su escape todos los del elenco la seguían, unos con ganas de seguir jugando otros pues con ansias de seguir sus roles, así que mejor correr que aquí volverse loco.
-Esto es tu culpa- exclamo mientras sin notarlo chocó contra un CAMPANARIO que apareció mágicamente ahí.
-¿Te lastimaste el ESTERNOCLEIDOMASTOIDEO?- preguntó Kaleth con evidente preocupación.
-No, solo me MORDÍ la lengua- respondió chupando la sangre que salía de esta.
En eso las campanas empezaron a sonar, retumbando todo el lugar, la pelirosa se cubrió los oídos y cerró los ojos por el horrible sonido, sintiendo como su cuerpo empezaba a moverse de forma abrupta.
-Inori… Inori- una voz masculina se hizo presente en el lugar, al abrir los ojos estaba de vuelta en su habitación, con un Kaleth preocupado moviéndole levemente el hombro.
-Me dormí, lo siento- dijo con suavidad tomando asiento en la cama, mientras varias MIGAJAS de galleta caían al suelo, pues al parecer había comido muchas antes de caer dormida.
-La cena está lista, deberías dejar de comer tantos dulces entre comidas- el azabache suspiro dejando a la joven pelirosa allí.
Ella se levanto de la cama sacudiendo su vestido para luego dirigirse a cenar con su amigo Kaleth, no dejaría los dulces pero si esas galletas que al parecer tenían droga incrustada, mañana le daría una lección al ALBAÑIL que le vendió esa caja, aunque sería difícil encontrarlo pues normalmente los que venden galletas puerta a puerta son las chicas exploradoras, luego se las empañaría con ello, pero lo que no sabía la chica de cabellera rosada era que la user estaba detrás de todo esto, todo con el sueño de ganar un Oscar, pero esa será otra historia, por ahora no queda nada más que decir, hasta la próxima y que suene una canción…..
                                                                         El fin. ¿o no? 7u7

Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Concurso de creatividad.

Mensaje por Invitado el Dom Nov 06, 2016 7:06 pm

Historia de akame
Las aventuras magicas de Hanna

Existe una pequeña maga que en su niñez no tenía amigos, entonces se creó amistades imaginarias, ellos eran unos tres: sirena era su amiga que vivía en el fondo del estanque que habitaba sus sueños, se le ocurrió que fuera una chica pez al serle leída por su madre un cuento de una niña que tenía cola con escamas para nadar, no le afectaba sumergirse a grandes profundidades. Su gran deseo es que al mudarse a Howars el colegio de magos, conozca criaturas parecidas a las que creo su mente, le seguía un dragón rojo enorme que lanzaba fuego por doquier antes de estornudar, él llegaba luego de que la mujer pescado con el nombre de elizberg se fuera, porque ella le salpicaba agua por la cara y él tenía una fobia con eso, pues vio a su hermano ser terriblemente herido y caer casi muerto al agua cambiándola al color de la sangre, sin que él pudiera rescatarlo, era muy pequeño, además de asustadizo, aprendió a lanzar bolas de fuego del tamaño del puño de la mano humana, y por ultimo una iguana que ama comer grillos de todos los tamaños uh colores.
El día antes de comenzar las clases, partió al mundo de los sueños para encontrarse con sus amigos aunque sea una última vez, recostando su pequeño cuerpo sobre la cama para ponerse a recordar uno de los cuentos que sus padres le contaban cuando tenía seis años, antes de haber fallecido misteriosamente, era el libro de la cenicienta donde una joven vivía como esclava de su madrastra y dos hermanastras, tal como ella que limpiaba y cocinaba cada día, no asistía al colegio, no podía salir más que al patio, solo que era la casa de su tía, tío y una prima que siempre le burlaba.
Mientras duerme un mundo lleno de colores empieza a formarse cuando atraviesa por una puerta oscura, de la cual sale hacia afuera una luz blanca intensa, ella la abre con su mano izquierda para así poder entrar, lo primero que ve es un gran estanque, donde encuentra durmiendo a la sirena, ella suele aplaudir como si de una casa se tratara, para que su amiga despierte, la pequeña Hanna sonríe al verla abrir los ojos, corre hasta ella estando distanciadas por dos metros, solo para decirle algo muy importante.

Hanna: -Tengo grandes noticias para darte.

Elizberg: -Déjame usar mi poder para descubrir de que trata
-La muchacha coloca su mano izquierda sobre su cara, solo cubriendo una parte de su rostro, cerrando los ojos y dictamina.-

Einzberg: Saldrás de tu casa al fin, para emprender nuevas aventuras en un colegio de magia, vienes hoy para despedirte porque crees que al tener amistades en el mundo real, te mantendrá tan ocupada que nos olvidaras y eso te preocupa más que nada, porque nos amas.

Hanna: Había olvidado que tu poder de clarividencia nunca se equivoca, eso te iba a decir, fue tan hermoso compartir mi tiempo con ustedes, pero descansare aún más que cuando no iba al colegio o trabajaba en casa, no tendré tiempo para imaginarlos como siempre lo hacía.

Einzberg: Lo comprendo perfectamente, pero sabes una cosa, no nos perderás, porque nos volveremos a ver. Es una promesa.

Hanna: ¿En verdad?, no lo creo así, siempre han sido parte de mi imaginación, necesitan que yo cree esto para vernos, quiero creer en tus palabras y no puedo.

Einzberg: No pierdas la fé Hanna.

Hanna: si me disculpas, iré a despedirme de Igu Igu, luego de Draco, te quiero Eliz, no lo olvides.

Elizberg: Yo también te quiero, y lo seguiré haciendo.

Hanna siguió su camino girando su cuerpo con dirección a la jungla a su izquierda donde suele aparecer la iguana verde que charla con ella, corre las lianas para que no obstruyan su visión durante el andar que acostumbra, y evadiendo los troncos de los árboles altos, se sienta en la piedra de pensar, a donde su amigo suele esperar a los grillos deliciosos que se ocultan debajo de esta, eh imagina un cuento conocido de ella llamado “Pinocho”, con imágenes bastante reales, las cuales cuando se habían tenían gift holograma de baja estatura y así compartir una imagen de pepe grillo con Igu Igu.
Luego de un minuto, pues al parecer se tardó un poco más de lo habitual, pero como siempre en su hombro izquierdo, le dice cerca del oído.

Igu Igu: Que te trajo por aquí de nuevo Hanna.

Hanna: vine a contarte un cuento o prefieres ver la foto de un grillo que se volvió conciencia de un niño de madera.

Igu Igu: ¿Conciencia? ¿Qué es eso?

Hanna: es cuando alguien te dice que hacer, sin equivocarse. A eso le llaman conciencia Igu.

Igu Igu: mejor muéstrame comida la comida.

Hanna: Pinocho era un chico que deseaba ser un niño de verdad, pero solo estaba echo de madera que cobro vida, para su creador él era su único hijo. Lo malo es que decía muchas mentiras, desobedecía, era ingenuo, entonces su conciencia lo ayudo a cambiar.
-Abre el libro y muestra la imagen de pepe grillo-

Igu Igu: mira nada más que delicia, lástima que no pudo comerlo.

Hanna: Lo siento, pero ya es tarde y debo irme a buscar a Draco, antes te aviso que no volveré a este mundo imaginario porque tendré amigos en el mundo real, dejare mi casa eh iré a howars, un colegio de magos, mi tutor sustituto Jagrid confronto a mis familia y me dijo que yo soy una maga y mis padres también lo eran, que debo estudiar allí, lo dejaron en una nota testamentaria, me iré con el dentro de unas pocas horas, el estará custodiando mi habitación mientras tanto, desde afuera.

Igu Igu: vaya, Hanna has sido mi mejor amiga desde hace dos años, siempre eh deseado ver esa sonrisa que tienes ahora, si me disculpas quería que conocieras a dos amigos míos, llamados timon y bumba, llegaron ayer aquí de muy lejos, son muy relajados, me cantaron una canción, pero como te iras, será un regalo para ti, de mi parte. ¡Timon! ¡Pumba! No se escondan, les quiero presentar a alguien.
-Grito con todas sus fuerzas.-

Hanna: Estaría encantada.

Timon: ¡Iguana!, aquí estamos, es que Pumba estaba comiendo fresas sin parar y me ignoraba, así que al escucharte dijo que vendría aquí.

Pumba: -siguió por detrás a Timon y se hizo presente diciendo.-
Esas fresas eran jugosas y muy rojas. Eh disculpa, creí que éramos solo tres pero hay una chica, hola señorita.

Timon: Oh, disculpa que no te haya notado, mi nombre es Timon y este con la boca roja se llama Pumba, escuchamos que Igu nos llamaba para algo y nos acercamos.

Hanna: Es un placer, mi nombre es Hanna, Igu Igu me dijo que me dedicaría una canción, como vengo a despedirme de este maravilloso mundo, supongo que ustedes saben de qué habla el.

Timon: Hakuna Matata, no es una canción, es una forma de ser, pero si suena bastante bien, no Pumba.

Pumba: Si, Timon. Cantémosla.

Timon: Hakuna matata una forma de ser
Hakuna matata
Nada que temer

Sin preocuparse es como hay que vivir así
yo aquí aprendí
Hakuna matata

Hanna: ¿Hakuna matata? ¿Qué onda es esa?

Timon: Nada ¿Qué onda contigo?
-risas-

Pumba: ¿Sabes qué?, esas dos palabras resolverán todos tus problemas.

Timon: Es cierto, Pumba, por ejemplo
Cuando joven era él.

Pumba: Cuando joven era ¡yo!

Timon: ¡Muy bien!

Pumba: ¡Gracias!

Timon: Sintió que su aroma le dio mucha fama, vacío la sabana después de comer.

Pumba: Un alma sensible soy
aunque de cuero cubierto estoy
y a mis amigos el viento se los llevo.
Qué vergüenza, (que vergüenza).

Mi nombre cambio a ¡hortencia!
(Si ya nada te queda)

¡Y mucho yo sufría!
(Hay cuanto sufría)

Timon: Hakuna matata una forma de ser
hakuna matata nada que temer

Hanna: Sin preocuparse, es como hay que vivir.
A vivir así, yo aquí aprendí
!Hakuna Matata!

Timon: supongo que lo ha comprendido, espero que te haya gustado, ahora debemos irnos yo y Pumba, que tengas buen viaje.
-Luego de terminar la canción, empiezan a despedirse pero Hanna les dice una última cosa, antes de que ellos ya se hayan ido.-

Hanna: Gracias chicos, adiós.

Igu Igu: Veo que te gusto, hasta pronto Hanna, espero verte de nuevo, te quiero mucho.

Hanna: Cuídate, yo igual.
-Se fue de la selva en dirección al campanario de un enorme castillo, camino durante unos dos minutos, en lo que escucha pequeños ruidos bajos, pero que hacían al suelo retumbar, eran las pisadas de su amigo Draco, al parecer jugaba a las escondidas, ella siguió los sonidos rápidamente porque el tiempo se agotaba para ella, hasta que por fin entre suspiro, además una falta de aliento, logro encontrarle y decir en voz alta su nombre, por entonces él se daría vuelta a verla.-

Draco: ¡Hanna! Has regresado, creí que te había perdido.

Hanna: Lo siento si me despedí la otra noche repentinamente, pero era bastante tarde y mi casa estaba vuelta de cabeza por la conmoción del visitante. Este adiós que te daré lo are con mucha tristeza, has sido uno de mis mejores amigos y quien me ha comprendido mucho.
-Se acerca al estómago de Draco y le da un abrazo, el dragón le corresponde.-

Drago: Siempre seremos amigos ¿verdad?, no te olvides de mí.

Hanna: Siempre, y no lo are.
-Empieza a ponerse todo oscuro, el despertador había sonado y la pequeña despertó y apago el despertador, ella se levantó y vistió con nueva ropa, su traje era un atuendo largo y negro que cubría la superficie de sus pies, abotonado hasta el cuello, muy bonito y con el símbolo del colegio Howars .-

Fin.

Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Concurso de creatividad.

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.